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Enfermedades Venereas

Conceptos básicos sobre VIH y SIDA

Header VIH - SIDA

Aunque VIH y SIDA son términos que utilizamos indistintamente a nivel coloquial, es importante saber diferenciarlos para tener más claros los conceptos básicos de una enfermedad mundialmente conocida.

VIH significa “virus de inmunodeficiencia humana”, el cual es causante de la infección que lleva ese mismo nombre. Por tanto, las siglas “VIH” pueden estar referidas tanto al virus como a la infección a la que da lugar.

SIDA significa “síndrome de la inmunodeficiencia adquirida”, siendo la fase más avanzada de la infección por VIH.

Si te interesa, leer más sobre la información general de las ETS.

Cómo se transmite el VIH

El VIH se propaga mediante el contacto con determinados fluidos corporales de la persona con VIH, entre los que se encuentran:

  • La sangre
  • El semen
  • El líquido preseminal
  • Las secreciones vaginales
  • Las secreciones rectales
  • La leche materna

Otras conductas de riesgo que pueden acabar siendo causas de transmisión de SIDA son:

  • Compartir jeringas o agujas para drogarse
  • Punzarse con una aguja infectada con VIH

La propagación del VIH de una persona a otra recibe el nombre de transmisión del virus. En cuanto a la propagación del virus de una mujer embarazada a su hijo durante el período de gestación, el parto o la lactancia materna, se denomina transmisión maternoinfantil.

Una vez al individuo le ha sido transmitido, el VIH comienza a atacar y destruir las células CD4 del organismo, que son las encargadas de combatir las infecciones. La pérdida de las mencionadas células dificulta enormemente la lucha del cuerpo contra las infecciones y determinadas clases de tumores cancerígenos. Sin el debido tratamiento, el VIH puede ir destruyendo de manera gradual el sistema inmunitario y evolucionar hacia el SIDA.

Llegados a este punto podemos decir que no es correcto hablar de cómo se transmite el SIDA pues en realidad este síndrome ni se transmite ni se adquiere, sino que es necesario estar infectado con el VIH para desarrollar posteriormente el SIDA.

El que fuera en su momento un tema controvertido, el de las transfusiones de sangre y productos sanguíneos causantes de infección por VIH a principios de la década de 1980, se halla a día de hoy totalmente controlado, no habiendo ningún tipo de riesgo en estas prácticas. No en vano, son muchas las precauciones tomadas en la actualidad al respecto en los bancos de sangre.

VIH - SIDA 1

Cuáles son los síntomas de la infección por VIH/SIDA

Entre la 2ª y la 4ª semana tras la infección por VIH, algunas personas experimentan síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre y escalofríos, a los que hay que añadir sarpullido. Tales síntomas pueden contar con una duración de unos días a varias semanas.

En la etapa inicial de la infección, el virus se sigue multiplicando en muy bajas concentraciones. Generalmente, otros síntomas graves, entre los que se encuentran los síntomas de infecciones oportunistas, no hacen acto de aparición hasta pasados una serie de años.

Las infecciones oportunistas son aquellas que se presentan con mayor frecuencia o son más graves en las personas con inmunodeficiencia que en aquellas otras cuyo sistema inmunitario esté sano.

Se estima que, de no tratarse esta infección, evolucionará hacia SIDA en un período de alrededor 10 años o más, lo que no es óbice para que en algunas personas avance mucho más rápido.

El principal peligro a efectos de transmisión es que un sujeto seropositivo es capaz de transmitir a otro el VIH en cualquier etapa de la infección, aun cuando el primero no presente todavía sintomatología alguna. Por esta razón es de vital importancia descartar que una nueva pareja sexual esté infectada antes de iniciar el contacto sexual con ella.

Prevención de esta grave enfermedad

Dada la forma en la que el VIH se transmite, existen concretas formas para evitar la infección con este virus, previniendo el SIDA:

  • No mantener relaciones sexuales sin protección con parejas infectadas (o que se desconozca si pueden estarlo). A estos efectos, se hace necesaria la utilización de un condón de látex de principio a fin en cada episodio sexual con alguien de quien no se tenga una certeza absoluta sobre su estatus de VIH.
  • No compartir jeringuillas usadas ni otros utensilios parecidos con personas consumidoras de drogas inyectadas que sean portadoras de este virus.
  • Tomar medidas en el caso de las mujeres embarazadas. Las madres con VIH pueden transmitir el virus a su bebé durante el embarazo, el parto o el período de lactancia. Para evitarlo, deben ser tratadas con medicamentos contra el virus para madres infectadas, igual que sus bebés, y practicarles una cesárea, evitando también la lactancia natural.
  • Llevar a cabo la profilaxis pre-exposición o PrEP (por sus siglas en inglés). Este método consiste en la toma de ciertos medicamentos (como una píldora al día) por parte de personas que están en elevado riesgo de infectarse por el virus, entre los que se encuentran los consumidores de drogas inyectables y aquellas personas cuyas parejas tienen el virus.

Un dato muy importante que no hay que ignorar es que, en el caso de que una persona se vea puntualmente expuesta (por ejemplo por la rotura de un condón), existe la posibilidad de someterse a una especie de “tratamiento de la mañana siguiente”.

Destinado a reducir el riesgo de infección, consiste en la toma de medicamentos contra el VIH a diario durante las cuatro semanas siguientes a la exposición. Lo ideal es que su administración comience dentro de las 24 horas siguientes a la misma.

VIH - SIDA 2

Tratamiento de una infección con gran impacto en la sociedad

Desgraciadamente, la enfermedad que estamos tratando ha tenido gran impacto social, no solo como tal enfermedad sino también como fuente de discriminación. La que originó la famosa “era del SIDA” el 5 de junio de 1981 cuando los Centros para el Control y Prevención de Estados Unidos convocaron una rueda de prensa para hablar de la constatación de cinco casos que finalmente resultaron ser SIDA, ha sido causa de millones de muertes en todo el mundo.

El tratamiento de esta peligrosa enfermedad, para la que sigue sin haber cura en la actualidad, es de naturaleza retroviral. Así, quienes reciben tratamiento retroviral (TAR), toman una combinación de medicamentos, conocidos como régimen contra el VIH, a diario. Esta forma de tratar la enfermedad está recomendada para la totalidad de las personas infectadas.

Aunque el TAR no cura esta enfermedad, sí ayuda a que los pacientes gocen de una mayor calidad y esperanza de vida. Por otra parte, el TAR también disminuye el riesgo de transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana.

Conoce otras enfermedades de este tipo para poder prevenirlas y conocer sus síntomas. Por un lado, puedes informarte sobre la tricomoniasis aquí, sobre la sífilis en este enlace, sobre la gonorrea en esta página, y sobre la clamidia en https://enfermedadesvenereas.online/clamidia/.  Otros ejemplos son los condilomas, de los que puedes conocer en este post, los herpes genitales, de los que puedes saber todo en este artículo, y la candidiasis, de la que puedes tener más información.

Vídeo acerca del VIH:

Fuentes y referencias:

Conceptos básicos sobre VIH y SIDA
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