Qué es la tricomoniasis y cómo se transmite

Qué es la tricomoniasis y cómo se transmite

La tricomoniasis  es una forma común de la vaginitis que se da tanto en adolescentes como en adultos y cuya causa es un parásito unicelular llamado “Trichomonas vaginalis”.

Ahora bien, a diferencia de las infecciones por hongos,  la que nos ocupa es una infección que se transmite a través de las relaciones sexuales, razón por la cual está considerada una enfermedad de transmisión sexual (ETS), de estas puedes saberlo todo aquí.

Cuáles son los síntomas de la vaginitis por tricomonas vaginalis

Es habitual que la tricomoniasis  no presente síntomas hasta el punto que 7 de cada 10 personas no saben que la padecen. Sobre todo es muy poco probable que los muestre cuando la infección está localizada en el pene. A veces, los signos son tan leves que pasan desapercibidos o se confunden con una simple infección por hongos o infección urinaria.

Cuando sus síntomas hacen acto de aparición, ocurre entre tres días y un mes tras haberse producido el contagio. Aunque esta enfermedad es susceptible de causar síntomas en personas de todos los géneros, lo más probable es que cause vaginitis. Entre sus síntomas se encuentran:

  • Flujo vaginal que puede ser verdoso, amarillento, grisáceo, espumoso o maloliente
  • Sangre en el flujo vaginal
  • Irritación o picazón en la vagina y sus alrededores
  • Dolor durante el transcurso de las relaciones sexuales
  • Inflamación de la zona genital

Otros de sus síntomas consisten en ardor o dolor al orinar, constantes ganas de orinar, irritación o picazón en el interior del pene y secreción de la uretra. Los signos de esta enfermedad pueden ser casi imperceptibles o extremadamente irritantes y dolorosos. Frecuentemente aparecen y desaparecen, lo que nada tiene que ver con el hecho de que la infección se haya eliminado, pues el único modo de erradicarla consiste en la administración de  medicamentos.

Tricomoniasis 1

Cómo se contagia la ETS curable más común

La que estamos analizando está considerada como la ETS con cura más común, siendo millones de personas las que resultan contagiadas cada año. Su causa es un parásito que se halla en las secreciones sexuales, como el semen, el líquido que precede a la eyaculación y las secreciones vaginales.

Entre las posibles complicaciones de este tipo de vaginitis se encuentra el aumento del riesgo de contraer otras enfermedades o infecciones de transmisión sexual. No en vano, la inflamación genital que puede producirse hace que sea más fácil la infección con el virus del VIH, del que puedes tener información en este artículo, o la transmisión del mismo a una pareja sexual.

Su causa es un diminuto parásito, llamado tricomona y que no puede ser observado a simple vista. El contagio se produce al mantener  relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.

Su propagación sucede cuando  el esperma, el líquido preeyaculatorio o las secreciones de la vagina entran en contacto con el pene, la vulva o la vagina, llegando a ingresar en los mismos.

Pese a que  en líneas generales suele transmitirse a través del sexo vaginal, también se puede propagar al contactar dos vulvas, cuando se comparten juguetes sexuales y se tocan los genitales propios o los de la pareja mientras se tienen secreciones infectadas en la mano.

Aunque la infección puede afectar a la vagina, el pene, la vulva y la uretra, sin embargo no suele afectar a otras áreas del cuerpo como boca o ano. En cuanto al contagio casual, queda descartado.

La mejor manera de prevenir esta enfermedad es el uso de condones de látex cuando se van a mantener relaciones sexuales con una pareja sobre la que se desconoce  si puede estar contagiada.

Tricomoniasis 2

Tratamiento de una enfermedad venérea que muchas personas ignoran que padecen

El diagnóstico de esta enfermedad no puede efectuarse únicamente por sus síntomas. Lo idóneo es que tanto hombres como mujeres se sometan a un examen y a una prueba de laboratorio que la diagnostique con certeza.

En esta línea, se tomará una muestra de las secreciones con un palillo algodonado sobre las que se practicarán las pruebas pertinentes. Otras formas de llevar a cabo un correcto diagnóstico son la realización de una prueba de Papanicolau o un cultivo.

Por suerte, una vez diagnosticada, puede curarse con una única dosis de antibiótico que generalmente se administra por vía oral. Las mujeres embarazadas, bajo estricto control médico, suelen poder tomar también este tratamiento. El consumo de alcohol está contraindicado durante las 24 horas siguientes a la toma del antibiótico, por cuanto puede propiciar  molestos efectos secundarios.

No obstante lo dicho, las personas tratadas pueden contraer este tipo de vaginitis de nuevo. De hecho, dentro de los 3 meses posteriores al tratamiento vuelven a contagiarse en torno a una de cada 5 personas.

Evitarlo pasa por asegurarse de que todas las parejas sexuales se sometan también a tratamiento  y esperar antes de reanudar las relaciones íntimas alrededor de una semana, hasta la total desaparición de los síntomas.

Las ETS son más comunes de lo que pensamos, por lo que hay muchos tipos. Por ello, es una buena opción estar informado sobre ellas para saber detectarlas. En este post puedes saber todo sobre la clamidia, en esta página puedes tener toda la información sobre el condiloma, también tienes más información sobre los herpes genital, puedes saber todo sobre la candidiasis, conocer a fondo la sífilis en https://enfermedadesvenereas.online/sifilis/, y la gonorrea en esta web.

Vídeo acerca de la triconomiasis:

Fuentes y referencias: